Tuesday, August 07, 2007

La Yoli

montaba
como sopapa
una verga tierna
galopando
kilómetros de sangre
sudor
y alimañas.
Se atenazaba
furiosa
al mástil
con un recuerdo lejano
que volvía a cada rato
y pagaba a ganador.
No miró
la monta,
no pudo escucharla.
Cabalgaba
horadando el abismo
de cielos calmos
y noches rancias
hasta llegar,
inexorable,
a ese vulgar confín del paraíso.

1 comment:

Sancho said...

Muy interesante fiera. El mar y el cabalgar en la misma dinámica hídrico-llanuresca. La sopapa y la Yoli, dos femeninos que tienden a chupar y vaciar al noble equino masculino aunque sea yegua. En fin, fértil entrelazado polisémico, o -como diría el querido y soberbio Luis Almirante Brown-: "uana expresividad de la concha de la lora"