Wednesday, December 26, 2007

Dolls: Amor sin condición en tiempos de falsedad


Una pareja mendiga por un parque de Tokio unidos por una cuerda roja; observan a aquella mujer que lleva mas de 30 años yendo todos los sábados con comida a aquel banco. Se cruzan, en su vagar con una “pop star” que se retiró después de un desgraciado accidente.

El se iba a casar con otra de la que no estaba enamorado. Ella se intentó suicidar, y se quedó traumatizada.

Un día aquel hombre mafioso se acuerda de su primer amor. Recuerda un sábado cualquiera la promesa de su novia.

Su vida giraba en torno a su “pop star” favorita. Ella no quiere ver a nadie desde su desgracia.

Estamos ante una increíble película sobre el amor incondicional; donde el enamorado pone por delante a su pareja que a él mismo; algo que parece imposible en el mundo actual.

La estética, un montaje cromático de arte japonés es insuperable. El tratamiento fotográfico recuerda al mejor de los David Lean en color y a Ozu en los eternos planos secuencia. la estructura narrativa es estupenda, perfectamente cerrada y sin resquicio a la falta de alguna explicación. El director, jugando con el flashback y el cruce de historias (no sólo cruce si no paralelismos), te mantiene en perpetua tensión. Los actores están soberbios. El guión es técnicamente perfecto, donde una imagen vale más que mil palabras.

Historias bien japonesas pero de moralidad universal, irradiando una esperanza que nos lleva a pensar que es un cuento de realización imposible.

Estamos ante una obra maestra del cine universal, fiel heredera de los maestros japoneses.

Dolls de Takeshi Kitano es recomendable para todos mis amigos pescadores.

Monday, December 24, 2007

Feliz Noche Buena

Estimados Pescadores,

Hoy nace de nuevo como ya hace mucho tiempo, en un lugar muy lejano, en un pequeño pueblo, en un portal el hombre, que que salvó nuestras vidas por medio de nuestro arrepentimiento y nos dejó un mensaje de optimismo sumo para que supieramos que nuestro Dios nos ama. UN hombre que por medio de la resurreción se hizo Dios.

Al menos, yo así lo pienso y es por ello que os quiero intentar transmitir mi felicidad y voluntad de creer en un mundo mejor, incluso en este terrenal transito que nos toca vivir y que es tan bonito y triste por igual.

Os deseo lo mejor a todos porque este blogg es una de las mejores cosas que me han pasado este año. A los que os conozco sabéis que os quiero y admiro; a los que todavía no conozco, os admiro.

Séd felices.

Friday, December 21, 2007

Romulus et Remus


Qué importa la langosta
su vuelo rasante
o el de sus parientes.

Qué importa la lata de sardinas.

Qué importa el comedor atestado de dientes
salvo por el ruido que hacen al masticar, que desarma el sueño limpiando ladrillo por ladrillo.

-Cerrá la boca al masticar- gritaron los patriarcas y siglos después gritaban sus mancebos.
-Cerrá la boca al masticar- gritaban, hablaban unos contra otros con palabras que mordían un hombro, una pierna, con dignidad de canibal.

Esa boca negra de loba romana.
De hijo de loba romana.

Qué importan esas cabezas de barro
esas monedas, esas oraciones
ese trato
qué importa si es justo o no.

Qué importan esos laureles que flotan en el puchero o adornan la cabeza
de hijo de loba romana
sin intencionalidad de verte.

Qué importan las golondrinas
si vuelan norte o sur
o sur-suroeste
buscando la suerte.

Qué importa ese bocado de cecina si te estira algunas horas.

Qué importa la luna
ese queso redondo y estúpido
que de miserable ni huele.

Ese queso adorado durante años.
Ese queso triste que estira algunas horas.

-Corten la luna- dijeron.
-Trinchen el pavo. Qué grite. Qué grite el pavo.-

Lo colgaron de las tripas. Quedó ahí toda la noche alumbrado por el queso estúpido del cielo.

Verdaderamente
lo único digno de ver
es un árbol.

Wednesday, December 19, 2007

Antes eran el verano

I see the boys of summer in their ruin
Lay the gold tithings barren,
Setting no store by harvest, freeze the soils;
There in their heat the winter floods
Of frozen loves they fetch their girls,
And drown the cargoed apples in their tides.
Dylan Thomas


Veo a los muchachos que antes eran el verano
arrastrando sus pies de humo por el asfalto
con los rostros ajados y somnolientos.
Los veo tomar el colectivo 67
rumbo a su paseo diario de deberes y rutinas
con los que pagan el osobuco de la sopa
la nafta para hacer andar el coche cada fin de semana
la puta que calme su sed de martes a la tardecita
las cervezas con que apuran el sueño en sus madrigueras
hasta que les llegue la temida noche.
Los veo deambular cautivos de la derrota,
atontados por las mandíbulas del miedo.

Veo a los muchachos que antes eran el verano
jugar sus fichas en el tablero del eterno
sin más entusiasmo que el de un hamster
pedaleando eternamente en una rueda.

Saturday, December 15, 2007

La ciudad cósmica de la Ferrería

Hay en Durango (México), a las afueras de la ciudad, aproximadamente a 7 kilometros; unas ruinas llamadas La Ferrería de la cultura Chichahuita donde probablemente Bod Dylan se inspiró dadas las propiedades cósmicas del lugar.

Es una inmensa serranía que en sus faldas le baña el río Tunal. Para llegar tienes que cruzar un puente que sortea dicho afluente. De lejos te parece una montaña más dentro de las rocosas.

Llegué una mañana de día laboral y por ello no habían mas turistas. Me llevó un taxista y en el lugar no había más que una persona en la entrada de la casa de campo-museo. Dicha casa marcaba la salida para realizar todo el recorrido.

Aquel hombre de complexió fuerte, rostro sobrio y alto, era un tipo típico de Durango, es decir, a cualquier pregunta que le hacías, la analizaba y te contestaba despacio pero buscando la más correcta de las respuestas.

En un cartel decía que existían visitas guiadas si se solicitaban con tiempo. Es por eso que no dude en preguntarle:

- ¿Podría tener una visita guiada aunque no haya avisado?

(silencio de unos cinco segundos)

- Espere porque tengo un guía dentro que ahora le pregunto.

Pasa un tiempo, aprovecho a registrarme en el libro de visitas, cuando vuelve me comenta:

- No hay problema hay un guía, usted le debe pagar la voluntad.

- Ah, perfecto, ¿se la pago ahora con la entrada o se lo doy a él después?

No contesta y se va por la parte de atrás de la casa, esta vez por fuera, y me dice antes de irse:

- Ahora viene el guía.

Me preparo para salir, esperando al guía y en ese momento ante mi absoluto asombro sale por donde se había ido el hombre de la puerta y dice:

- Buenos días comenzamos la visita.

Miro extrañado al taxista que se ríe. Es algo muy típico de los mexicanos, por alguna razón aquella persona no quería incomodarme diciéndome que el era el que estaba en la entrada y además hacía de guía; pero a mi me pareció tremendamente cómico.

Luego empezó la visita, y me contó anécdotas increíbles, lugares donde se notaban las buenas vibraciones y sitios que era mejor que no pisáramos (lugares de sacrificio).

Por alguna razón, en algunos lugares te sentías especialmente bien. A mitad de camino una piedra horadada, se sentía mucha energía al tocarla, pero del todo incomparable a la parte alta donde estaba la pirámide y donde se podía ver a 360% mas de 100 kilometros de lontananza. Era un lugar perfectamente seleccionado por aquella tribu india para vivir y adorar a sus dioses.

Cosas raras habían pasado en aquel lugar, como aquel chico del pueblo de Durango que enloqueció e intento llevarse la base de una columna. O aquel grupo de tipos de fuera de Durango que llegaron muy bien y cuando subieron arriba, aprovecharon para amarrar una piedra enorme e intentar huir con ella.

El guía me contó que estos tipos tenían un gesto totalmente distinto como si hubieran tomado algún tipo de droga. Quizás habían pisado aquel lugar de sacrificio donde nadie vivo debía pasar.

Me habló de tantas cosas de los dioses, los alacranes y las víboras del lugar que cuando se nos cruzó un chapulín, pegué un grito que si no hubiera sido tan educado se hubiera descojonado de mi.

Aquel lugar de misteriosas pinturas rupestres y sin pirámides, me dejó tan confundido e intrigado como el misterio que tenía aquel guía.

Sólo llevan descubierto un tercio de aquel lugar, no es una maravilla arquitectónica como otras, pero la sensación mística de aquella antigua ciudad me parece única.

video

Thursday, December 13, 2007

The Marshall Tucker Band - Los mejores


Tres chicos de Spartanbough acostumbrados al sonido sureño del country, el blues, honky tonk y cajun tocaban con gran virtuosismo y profesionalidad. Eran tres cowboys de aquella ciudad de Carolina del Sur que hacía frontera con Carolina del Norte y Georgia.

Influidos por los contemporáneos y algo anteriores Allman Brothers Band dieron un sonido campestre al hasta ese momento urbano sonido del Southern Rock.

Decidieron esos tres chicos Jerry Eubanks, George McCorkie y Toy Cadwell, hacer una banda y dejarse de músicas de bajas miras, y reclutaron al bajo al hermano Tommy Cadwell, a la batería un “redneck” llamado Paul Riddle y a la voz, una de las mejores voces de la música el increíble Doug Gray (persona que tuve el grandisimo placer de conocer y hablar con él).

Entonces grabaron un EP con una canción que las define “Take a highway” totalmente inclasificable, compleja e increíble. Sus siguientes diez discos son joyas de la música en todos sus frentes. Country, música de salón, ragtime, blues, honky tonk, rockabilly y por supuesto rock and roll.

Increibles son las colaboraciones del pianista Paul Hornsby o Chuck Leavell, del ídolo de Nashville el violinista Charlie Daniel.

Para mi, el mejor grupo de la historia del rock and roll y paso a dar mi decálogo de razones:

Porque en sus prímeros díez discos no hay ninguna canción que no séa de perfecta facturación, armonia y arreglos.

Porque como banda forman el engranaje mas perfecto de todas las que he escuchado.

Porque Toy Cadwell compuso grandes canciones, al mismo nivel que los mejores compositores.

Porque Doug Gray canta al mismo nivel que los mejores cantantes.

Porque la guitarra de Toy Cadwell es comparable a los guitarristas que no forman parte del olimpo de los dioses, pero como añadido tiene un estilo totalmente original.

Porque la guitarra ritmica y acustica de McCorkie es totalmente única.

Porque la sección de vientos de Eubanks es tan solista como la guitarra eléctrica dando una combinación perfecta

Por la capacidad de tocas estilos tan diferentes manteniendo una personalidad propia.

Porque en una misma canción nos encontramos con batería, tambores, dos guitarras solistas, una acústica, bajo, piano, flauta, saxofón y violín; lo más cercano a una orquesta de música americana (sin llegar al efectismo de la Elo, por ejemplo)

Porque después de casi veinte años de escucharlos por primera vez, no he escuchado nada igual.

Monday, December 10, 2007

La experiencia es un peine que te da la vida cuando te quedaste pelado.


Cuando suena la campana, te sacan hasta el banquito.

Sunday, December 09, 2007

TANGLED UP IN BLUES

A esa altura del camino me pareció que la cosa venía de empate clavado.

Había partido de Marietta, Georgia, hacía unas cuantas horas cuando todavía era de noche y se veían las estrellas en el cielo. Mi hermano se había levantado temprano para mi despedida y yo había dejado el motor encendido para que Azulito se fuera calentando. Miré el silencio del barrio en los suburbios donde pocas horas más tarde John, Eddie, Mary, y el resto de los vecinos estarían calentando el motor de sus camionetas para ir al trabajo. Pero ese momento sólo nos pertenecía a nosotros dos. Junté los pies y orienté la mirada hacia el Este para recitar la bendición del viajero: “He aquí que yo envío un ángel ante ti para protegerte en el camino y llevarte al lugar que he preparado”. “Amén” dijo mi hermano. Subí al auto, miré a Rover dormir con el hocico enredado entre las patas traseras, y partí.

El camino era angosto y entreverado. A los costados se veían las casas con sus galerías y sus mecedoras. Los parques estaban granizados y me fueron soltando destellos blanquecinos cada vez que los focos del automóvil los alumbraba. De a poco me fui alejando de la ciudad hasta que el camino se unió a la autopista. El sol estaba oculto aún, pero la profundidad del azul en el horizonte comenzaba a clarear. Los colores del mundo estaban cambiando. Los pude ver a través de la ventanilla. El sol ascendía lentamente y yo avanzaba cruzando puentes y lagos. Los bosques al costado del camino lucían sus árboles desprovistos de hojas, su desnudez raquítica. Estaban allí apostados como centinelas destilando savia a un ritmo que se hizo murmullo debajo de mi torrente sanguineo. Era muy excitante estar allá afuera, sólo, on the road. Detrás del volante es un lugar donde uno puede sentirse bien güarecido, y hasta poderoso.

Los colores a través de la ventanilla se fueron mezclando. Se formaron capas en el horizonte y yo pensé que debajo de la superficie debía existir una porción idéntica a la que se reflejaba en mis pupilas y que en ese momento unía al planeta con la eternidad, avanzando hacia el corazón de la tierra.

Habían pasado más de seis horas desde mi partida. Los estados de Georgia y South Carolina habían quedado atrás. El de Carolina del Norte también lo estaría pronto, y yo continuaba prendiendo y apagando la radio, buscando la melodía indicada. Pero había algo más que la música rondando por ahí; era un remolino de pensamientos ya conocidos y cuya vigencia conservo con una tenacidad envidiable, aunque sospecho, prácticamente involuntaria.

Pasé horas pensando acerca de la manera en que iba a escribir el relato del viaje in progress. Pensé acerca de lo que debería incluir, de lo que valía la pena contar, de lo que no; de qué manera iba a hacerlo. De heho estaba pensando nuevamente en el acto de la escritura y en que un escritor vive constantemente en la carretera, donde los pensamientos se suceden como carteles, como gasolineras, o como los bosques. Allí también hace falta llevar el control de los mandos, pero lo mejor siempre ocurre cuando acontece lo inesperado, lo que está fuera del libreto.

Finalmete di en la tecla, o en el botón indicado. La voz de Bob Dylan llenó las carreteras. Disfruté mientras duró ese instante de equilibrio, fue un gran momento de felicidad. Había sol y había sombra. Fijé la mirada en la rama blanca de un árbol.

“No va a ser ni para el sol, ni para la tormenta” pensé convencido del claroscuro “esto viene de empate clavado”. Y seguí pensando y seguí en la ruta.

Wednesday, December 05, 2007

Tuesday, December 04, 2007