Saturday, November 23, 2013

¿Qué vas a hacer


con tan linda violencia?

¿Vas a hacer que resuene lisa y franca como himno?

¿Como el Acorazado de mi amigo

en trío poderoso?

¿Vas a decir la estampa en estampida

en diez cuerdas, tambores, platos, voces?

¿Vas a hacer canción cruda?

¿Vas a tocarla al son

más denso de la infancia

de cuando el texto virgen, de cuando

rugían los setenta y nosotros mirábamos rodillas?

¿Vas a quererla? ¿Vas a soldar el beso con el golpe?

¿Qué vas a hacer con tanta fuerza?

¿La magia hendrixiana?

¿La santa lluvia de ferné sobre el mundo?

¿la dulce noche de polleras y féminas

que siempre estuvo

por venir y no llega?

¿Vas a ser la ración de quiero y quiero,

pero no sacio nunca esta maldita

sed que tengo,  sed necia, sed de indio?

¿Vas a ser pulpa izquierda entre los diestros?

Filosamente ágil tiene que ser tu horda

de palabras, tu oración,

tu malón de redoble y de crash crash.

Seis acordes te abrazan.

La Roma de los beodos te saluda y celebra.

Bienvenido el incendio,

el que habla música lo sabe fuego amigo.

Friday, September 20, 2013

A favor de lo malo

Nací malo. Malo e idiota. Malo e idiota y vicioso. Por eso disfrazo de poesía mis reflexiones horrendas, malignas, contaminantes. Por eso no escribo ensayos ni narrativa, donde la razón impera y uno está obligado –por la sintaxis, por la semántica, por la lógica, que es la matemática impiadosa del lenguaje –  a expedirse sobre el bien y el mal. No escribo ensayos ni me manifiesto explícitamente sobre las cosas. Uso el humor, el verso,  el decurso elíptico. Por eso me he ganado el sustento durante años escribiendo discursos y no pronunciándolos (pronunciándolos se gana cien veces más, pero ese es otro tema)  La cuestión es que una sobredosis de vida social me ha dado motivos para hoy despacharme sobre ciertos puntos de interés público. Empiezo por acá. Quizás siga en otros foros con este manifiesto obvio, que no aporta nada nuevo, pero que constituye una toma de posición. Seguramente muchos se enojarán al leerlo. Pero ya estoy grande; al cosmos, al prójimo y a uno, le hacen bien los pronunciamientos.

Empiezo. Condenar ciertas cosas (desarrollo después a qué cosas me refiero)  resulta una verdadera estupidez típica del pensamiento light burgués, tan vigente para pacificar la conciencia propia e irse a dormir sin culpa. Todos los adultos, en el marco del sistema capitalista, somos mercancías, en la mayoría de los casos por propia voluntad. Ya sea alquilando nuestra mente o nuestro cuerpo, somos mercancías de alguien, de una estructura, de un sistema de pensamiento, de un consenso implícito.  Dejar de ser mercancía implica tomar una decisión difícil ya que esto suele incluir quedarse sin ingresos, sin platita, sin viyuya, sin incoming; sin eso de lo que se habla tan poco pero importa tanto. Hablar de guita suele ser como poner un sorete de perro sobre la mesa. Sólo se hace con eufemismos. Pero el que no es rico, tiene que trabajar.
Sigo. En ese contexto, celebro que Ámsterdam ponga todo a la vista. El adulto que está en contra, elegirá libremente qué hace con su cuerpo, sus manos, sus pies ¿cuál es la diferencia entre un masajista, una odontóloga, una jugadora de tenis o quien ejerce la prostitución? ¿Qué moralina nos ha hecho creer que ciertas partes del cuerpo merecen  comercializarse y otras no?

Continúo. Condenemos el secuestro. Condenemos la tortura. Condenemos el sometimiento de quien no quiere ser sometido. Pero no las situaciones equívocas. Si empezamos a suponer que hay gente que se somete a ciertas cosas porque “no entiende” o “no está capacitada para comprender” entonces hagamos un blanqueo sobre eso: ¿Quiere decir que hay gente de intelecto A, B y C? ¿Quiere decir que hay personas que debe ser “cuidadas” por otras personas “que saben”.? ¿Quiénes son los que saben? ¿Los locutores en contra de “la droga y la prostitución”? ¿Esos “saben”? ¿Esos que andan derrochando queísmo y dequeísmo y cuya lectura de cabecera es la revista Caras? ¿Los funcionarios y empresarios saben? ¿Esos ignorantes seriales deben opinar y decidir por nosotros porque les dan cámara? ¿Tinelli sabe? ¿Mirta Legrand sabe? ¿Qué quiere decir que “nuestra sociedad no está preparada para la libre elección”? ¿Quiénes “no están preparados”? ¿Los cabeza? ¿Los villeros? ¿La doña de Caballito sí está preparada? ¿O es la de Montevideo y Santa Fe la que está preparada?  ¿Debemos inferir que quien dice “la sociedad no está preparada” sí está preparado, pero sólo él y no el vulgo? ¿El boxeador, la prostituta, el que se fuma un porro o se toma un frasco de arsénico no está preparado? ¿Deberíamos “iluminarlo” quienes, en cambio, sí estamos muy bien preparados porque somos cultos e inteligentes? ¿Deberíamos entonces, nosotros, los cultos e inteligentes (que sí manejamos los vicios con prudencia, mesura y vasto conocimiento, a tal punto que jamás nos equivocamos) decidir por los brutos? Entonces dejemos de blasonar la gran farsa de la autodeterminación, de la democracia, de los derechos universales.  Decidamos quiénes saben. Quiénes son libres y quiénes deben hacer lo que decidan “los que saben”. Que decidan el enano Feinmann, Sofovich, Susana Giménez, y toda la runfla que alguna vez de casualidad leyó la etiqueta de un desodorante como mucho.

Paro. Sólo una cosa no admite discusión: los chicos  tienen que ser protegidos porque ellos sí están en desventaja. Desconocen. Hay que cuidarlos. Hay que enseñarles. Hay que darles oportunidad de elegir, no imponerles nada como si fuese única opción. Los adultos, en cambio,  tienen que hacerse cargo de sus movimientos y decisiones y sencillamente respetar la ley básica: no joder al prójimo. Si alguien decide tomarse un litro de lavandina o acuerda con otra persona en un contrato –privado, entre partes– dar un uso determinado a su cuerpo (a un dentista, a un masajista, a un profesor de yoga, a un cirujano, a un DT) es cosa de adultos. En Alemania, un tipo publicó un aviso ofreciendo ser asesinado y ser comido. Encontró quien lo hiciera. Fue un acuerdo. Desde mi punto de vista un acuerdo fulero para el que acabó en la sartén. Pero  sobre gustos no hay nada escrito ¿Cuántos tratos y contratos explícitos conocemos que son espantosos para una de las partes y sin embargo se firman, se cumplen y la Ley los avala?

Y termino. Qué lindo sería un blanqueo moral universal. Porque mientras los idiotas persiguen a las prostitutas y condenan el boxeo, las drogas, etc.  los verdaderos delincuentes, los más miserables, como el pedófilo Grassi, (que estaba para cuidar y prefirió violar, confundir, destruir la estructura emocional de personas en formación, inermes) siguen libres. El lobo en el gallinero. Y la idiotez, y los locutores, y los tacheros, y las señoras, y los intelectuales, siguen rasgándose las vestiduras para luego masturbarse en el baño. No son culpables de lo último, sino de lo primero. Que no jodan. Los miserables de siempre, que no jodan. Cada quien es dueño de su cuerpo y nadie es dueño del cuerpo del otro. Más sencillo no puede ser. Quien no entienda esto es idiota o es hijo de puta.
Coda ¿y a quién carajo le importa?
 

 

Sunday, August 25, 2013

La familia Club está siempre tostada,

bronceada, dirán muchos;
quemada como flan de extrema yema.
Ella es un búho feo y parlotea.
Él también maniobra la sin hueso
con avidez y celular al tono.
No sé de qué trabaja,
pero ya le conozco el parlamento:
“Hola Rodríguez, te habla
Carlos ...
Carlos Frías, Frías, sí, sí, de Plasbard.
¿Cómo andás che? ¿la familia?
Oíme, tengo listo el pedido,
viene con un ajuste viste,
treinta, treinta y cinco por ciento,
pero no te preocupes, te lo voy a manejar
lo mejor que yo pueda,
para vos, claro”.
Puntual, todos los meses, tira ajuste
el dulce Carlos, el del auto importante,
y bigote canoso impecable, nacarado.
No le sobra una brizna de pelusa al gordo en ningún lado.
Carlos se juega
al tenis
y en el club
todos los mozos lo llaman por el nombre.
Es panzón, de franca ordinariez,
vive enfundado en jogging caro
mucho look fluorescente y altas llantas.
Tan amable, cordial, simpatiquísimo.
Imposible enojarse con tan Carlos.
Comenta el fútbol de otros en chistes ultra llanos
y nutre el chascarrillo
con risas a sus anchas.
Tiene dos hijas rubias,
las preciosas,
ganadoras al hockey
tiránicas y líderes
de típica maldad adolescente.
La familia Club está siempre tostada.

Thursday, August 15, 2013

Sigue siendo siempre poco

porque mucho entierra
la palabra
que es un vicio:
tripa de lo que quiere decirse
pero enrosca el decir.
Y siempre es poco,
porque decir está
en remero cansado
en pelea
en el vaso
en el fasito a medias
en decir incompleto
en la contradiccion
en no mirar las cosas, en mirar
el espectro.
Es poco en locutores demasiado,
en formularios que hunden
a la hondura infecunda.
A veces un tanguito,
un solo
del violero incendiario,
bien colorido y negro,
cuando hay cantor del pueblo.
Aunque es poco
para explicar verano,
saliva ante la fruta,
una mujer que brilla,
hijo que te sorprende
con lo mucho,
domingo y agua suelta
que se escurre.
Rusticidad,
aplomo,
cero ciencia.
Pero pasa la noche,
vuelve luto, niebla, certeza de que acaba
cada cosa hasta llegar a uno.
Por eso
es poco
y se es ciego.
Siempre es poco.

Tuesday, August 13, 2013

No te
querés quemar con la brasa
en los labios
helados
esperando respuesta
mientras la noche sigue siendo
 circo frio
en la calle, en el
acantilado de los pobres
donde pasan las cosas,
donde un cuerpo acampa
a muchos kilómetros
de cualquier urgencia.

Friday, August 09, 2013

Tengo un grupo que mezcla

buenos amigos sabios. Templados.

Surfeadores  de gentil displicencia.

Desbocados, valientes,

y todos buenos tipos que, bueno, hacen de todo;

escriben, cantan, juntan,

ponen, arriman, pulsan,

heroicas voluntades. Reconocen

sin manual de instrucciones,

intuyendo eucalipto y monte fresco,

dónde habitan la sombra y el descanso.

Amigos no papables, claro,

ningún perro salvaje puede serlo,

porque siempre te topa algún pecado

y aborrecemos de cualquier reglamento.

Los admiro en secreto.

Les diría que son

la reserva moral del occidente;

pero desataría tormenta en carcajada

si coreáramos beodos que nosotros

somos reserva moral del occidente.

Porque ya es tradición, familia y propiedad,

para  esta gente

matar puntos morales,

matar a guitarrazos

cualquier moral tiránica y avara

que parezca ensañarse con alguno

de los nuestros.

O de los otros:

no es de varón andar moralizando.

Estos amigos sabios, como dije,

saben de la templanza o del peleo,

y hasta la paz, si fuera necesaria.

sanamente alcoholizan bien sus almas,

y cantan,

y hacen pata ancha en el desierto,

y hacen bien el asado,

el copetín,

el juego.

Son la esperanza blanca

y la desesperanza negra.

Tienen el swing intacto,

el esmowing fragante,

la canción en el cuerpo.