Wednesday, June 11, 2008

Génesis

Este es un poema viejo pero nunca fue dedicado. Es del 12 de Julio del 99. Supongo que como nunca fue dedicado, lo puedo hacer ahora pese a que ha pasado tiempo. A veces, supongo, se puede esperar que llegue la persona correcta para entregarle algo por más que ese algo no haya sido pensado en su momento para esa persona en particular.

Va para el Maro entonces, que te acompañe en NJ.

Génesis

En el principio era la sardina. Y la sardina creó la tierra y el cielo. La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima de ojo de la serpiente y la espuma de la sardina aleteaba por
/encima del agua.
La sardina dijo –Haya Salud-, y hubo salud.
Y la sardina vio que la Salud era buena y apartó a la Salud del Cáncer. Y la sardina llamó Noche a la Salud y al Cáncer lo llamó Día.
Y atardeció y amaneció. Y así pasó el primer día.

Dijo la sardina –Qué haya un firmamento que separe la oscuridad de los balcones de la oscuridad de los sótanos.
Y la sardina hizo un firmamento que separó la oscuridad de los balcones de la oscuridad de los sótanos. Y así fue.
Y la sardina llamó Hambre al firmamento.
Y atardeció y amaneció. Y así pasó el segundo día.

Dijo la sardina -Qué se acumule la oscuridad por debajo del Hambre en una sola y qué se deje ver lo seco-. Y así fue.
Y la sardina llamó Resentimiento a la oscuridad seca y a la oscuridad húmeda la llamó Desesperación. Y la sardina no supo ya si hacía bien o mal, pero no se detuvo a pensar.
Dijo la sardina: -Qué el Resentimiento produzca Odio: qué de semillas y frutos de su especie, con sus semillas de Odio adentro sobre el Resentimiento-. Y así fue.
Y el Resentimiento produjo Odio y el odio dio semillas y frutos de su especie, con sus semillas de Odio adentro, por sus especies. Y la sardina no supo ya si hacía bien o mal, pero no se detuvo a pensar.
Y atardeció y amaneció. Y así pasó el tercer día.

Dijo la sardina –Qué haya pústulas por encima del Hambre, para separar el día de la noche y qué alumbren al Resentimiento-. Y así fue.
Hizo la sardina las dos pústulas mayores. A la más grande de ellas le dio el gobierno del día, y a la más pequeña le dio el gobierno de la noche. Y la sardina no supo si hacía bien o mal, pero no se detuvo a pensar.
Y atardeció y amaneció. Y así pasó el cuarto día.

Dijo la sardina –Qué se llene de burbujas la Desesperación y qué el viento sople sobre el Resentimiento-. Y así la sardina creó todo lo viviente: la tristeza, el rencor, el dolor, la ira y la locura. Y la sardina no supo si hacía bien o mal, pero no se detuvo a pensar.
Y los bendijo diciendo –Crezcan y multiplíquense. Llenen la Desesperación y el Resentimiento. Fertilicen el Hambre-.
Y atardeció y amaneció. Y así pasó el quinto día.

Dijo la sardina –Qué produzca el Resentimiento animales de cada especie. Qué vomite y escupa larvas y gusanos, crisálidas y murciélagos-. Y así fue. Vomitó el Resentimiento y se pobló. Y la sardina no supo si hacía bien o mal, pero no se detuvo a pensar.
Y la sardina dijo: -Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, y que mande sobre todos las criaturas que hierven en el Resentimiento y en la Desesperación-. Creó entonces la sardina, al hombre a su imagen y semejanza.
Macho y hembra los creó.
Y la sardina los bendijo diciendo –Crezcan y multiplíquense, y llénense de Resentimiento y Desesperación. Respiren odio, tristeza, dolor, ira y locura. Ya ven qué les doy todo lo que he creado, y a las larvas y gusanos, crisálidas y murciélagos les doy por alimento.- Y así fue.
Vio la sardina todo lo que había hecho y no supo si estaba bien o mal, pero no se detuvo a pensar.
Y atardeció y amaneció. Y así pasó el sexto día.

Llegó el séptimo y la sardina cansada
se tiró a dormir.

8 comments:

Maro said...

Y yo no la culpo a la sardina. Nada tengo que reclamarle.
De hecho, rescato su noble gesto guerrero; porque ella no supo si hacía bien o mal, pero no se detuvo.
Los caminantes, los aventureros saben que no hay que detenerse. Y a veces está bien tirar la moneda para ver si nos da una cara o si nos da la diametralmente opuesta; pero la moneda rara vez cae de canto, y cuando lo hace no da caras ni secas; rueda.
Y en el comienzo la sardina creó la salud. Dijo: "Haya salud". Lo que le siguió a la salud (fijesé usted Galad) fue NOMBRADO por la sardina: "Y la sardina LLAMÓ noche a la salud y al cáncer lo LLAMÓ día", etc.
No habría que pasar por alto la o las diferencias que unen el acto de la convocación ("Llamó") con el de la creación ("Que haya").
Y la sardina dijo que haya: salud, firmamento, y pústulas encima del hambre.
Y así contuvo al hombre - Firmamento: 1. m. Bóveda celeste en que están aparentemente los astros.
Y puso pústulas encima del hambre para que el hombre pudiese distinguirlo y no perecer.
Y la sardina no dijo "Que haya siesta", pero se tiró de apoliyo. Y quizás fue la primera vez que soñó. Dormida, la sardina soñó.

Querido Galad, no querría abundar en palabras para agradecer la dedicatoria de este "Génesis".
Que diga la sardina: "Que haya un abrazo", y que ese abrazo sea para usted, Memorioso.

El Maro (desde NY, no NJ).

trompo said...

Maro querido, hacia mucho que no leia algo tuyo. Muchas gracias por esta perlita, y que la sardina cree los hermanos y los llame Maro y Trompo.

Maro said...

Trompo querido: La autoría de esta perlita pertenece a Gilgalad, el memorioso.
Pescadores: Trompo es mi hermano, el que vive en Georgia. Y es también el padre de mi sobrino: Joaquín Akiva, a quien apodé desde muy temprana edad como Joaco Joaco.
Salú.

Gilgalad said...

Salud Trompo, siendo las seis y cuarenta en Buenos Aires me acabo de tomar un brandy.

Antes le dediqué al Maro una poesía que había escrito mucho antes de conocerlo.

Ahora te dedico a vos la copa de Brandy que me acabo de tomar hace diez minutos, tambien sin conocerte.

Salud.

Sancho said...

Yo te había escuchado hablar de la sardina cuando nos conocimos y nunca había visto el texto Gilga. Muy bueno. Me gusta la evocación bíblica. Casualmente acabo de enviar un mail en sintonía gastro-mística y me encuentro con esto. Una casualidad. O acaso el poder superior.

Gilgalad said...

Sí y si me permitís lo voy a pegar acá como comentario porque me llenó el espíritu:

"Cordero de dios, tu que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros, pecadores pescadores.
El manjar de tu muslo que anoche profanamos, hendimos, digerimos, celebramos visceralmente, quedará grabado en la memoria papilar universal, por los siglos de los siglos amén."

Maro said...

Extraña virtud la de este medio en el que se van mezclando las voces.
Y lo leo a Sancho, al leer a Gilgalad, y creo; va a pasar algo parecido y en viceversa respecto de este comentario.
A mí también me llenó el espíritu leer lo que Sancho mandó, lo que Gilga posteó.
Un enredo, feliz enredo.
Que ganas de verlos; pecadores, pescadores.

Nachete said...

que linda conexión en esta serie de comentarios.

Gilga, que te hizo sacar del baul poesías del año 99. Melancolía?