Friday, April 11, 2008

LUZ ROJA


Flotan ciegos
esos dos forasteros en pantalones caquis
por las calles donde juego de local
y los peligros me desconocen.
A mí, como a tantos
que pulimos la esfinge del vértigo porteño
en avenidas donde pastan nuestros drogones
y nuestras viejas empastilladas,
mientras nos sacuden carteles luminosos que no dicen nada
y gambeteamos esos antros donde cualquier cacatúa
cree que puede cobrar 100 dólares jugando a ser Gardel.
Los pantalones caquis agitan el lado oscuro
como rastrillando un campo de rocas,
atraen la fatalidad como capotes púrpuras al toro.
Paladean el mapa en cada esquina
convierten sus pliegues indomables en carnada,
juegan contentos a que pueden salir airosos
subiendo a un colectivo amarillo a mitad de cuadra.
Pero los están mirando,
como yo miro una revista
que trae la misma chica de tapa de los últimos diez años
con tetas cada vez mas grandes.
Creyeron que el 41 que va a Villa Adelina
lo puede tomar cualquier caqui bien documentado
en una esquina del bajo
y aparecer listo para el shopping show
de Palermo SOHO.
Creen en la religión del recreo universal
y confían en los dioses azules de las grandes ligas
que aparecen cuando los llaman en Covent Garden
del otro lado del océano.
Pero el tercer ojo tiene sus códigos en Buenos Aires,
sus manos que se escurren en los bolsos,
sus braguetas que se apoyan sin pedir permiso,
sus conductores que a veces paran, y a veces no,
al volante de un colectivo 41
que termina en Villa Adelina o Puente Pueyrredon.
¿Yo? argentino.

3 comments:

Gilgalad said...

Fiera. Esto es reanimal. No puedo decir una mierda.

Es regroso.

Homero Beltrán said...

Crudo, cierto. Tiene còdigos internos (porteñidad, indefensiòn, abrumamiento, tipo de cambio), que hay que compartirlos para apreciar mejor.
El tono entre crudo y lùdico, el tema lindando lo incorrectamente facho alrevès, ja.
En cuanto a incorrecciòn, profundidad elìptica y temàtica, recomiendo tambièn leer el Fiord de Osvaldo Lamborghini, està en la web.

Majo said...

2 palabras... IM-PRESIONANTE!